Desde hace mucho tiempo he tenido en mi mente un sueño.
Este sueño es para mi un punto de apoyo, para mi vida profesional y personal. Es algo -en lo que firmemente creo- que me ayudará muchísimo para desarrollarme como mejor persona. Algunos de ustedes han sabido de este sueño mío, muchos no han creido en el, muchos me han apoyado y me han alentado para que luche por este, otros han preferido creer que era una locura mía y que definitivamente yo no necesitaba de este sueño.
Pero el sueño siempre ha estado en mi cabeza, presente. En mi cabeza, de diferentes formas. He jugado con todas las variables posibles y me lo he imaginado de mil y un maneras.
Hoy, mi sueño se hace realidad. De una forma que yo no pude preveer. Y la realidad golpea mi cara de una forma muy dulce.
No puedo negarles que estoy llena de miedo, que hubo momentos en los que después de conocer la noticia lloré como una niña.Tuve lágrimas de pena, de alegría, de emoción, de miedo, de ansiedad, (de extrañarte a ti amiga), de paz, de madurez, de yo no sé que. Pero ya lloré todo lo que tenía que llorar. Hoy sonrío y estoy presta a vivir mi sueño. Hoy, tengo lo que he soñado, tengo lo que he pedido desde hace tiempo. Y si, tengo miedo… pero estoy llena de felicidad, llena de fuerza, siento que tengo muchas cosas a mi favor… muchas. .
Alguien me dijo el día jueves que ni él, ni yo, ni nadie sabe si la decisión que estoy tomando sea la correcta. Es cierto, nadie lo sabe. Pero me la juego, me la quiero jugar. Me creo capaz de tomar al toro por los cuernos.
Talvez me equivoque, como todos no soy inmune a eso… pero creo en mi, creo que lo voy a lograr. Y ya he comido polvo un par de veces como para poder manejar la situación. Y hay gente atrás mío, que en esta semana me ha demostrado más de lo que yo podía esperar.
Es un reto para mi, es un reto que me paraliza pero me inyecta de fuerza a la vez para crecer. Sé que suena contradictorio leer esto, pero me entenderían si estuviesen en mis zapatos.
Hoy me río, porque aun cuando mi sueño estuvo en mi cabeza y creí que lo lograba con todas las variables posibles, en la realidad se me presentan variables no pensadas, mucho más duras para mi: sentimientos muy fuertes, emociones encontradas, estoy llena de ansiedad, de que el día 17 de este mes llegue lo más pronto posible a mis ojos.
He pasado un poco alejada de la página. No solo de esta, si no de todas aquellas en las que escribo. Y sé que en los posteriores días esta situación se va a poner peor. De antemano, les pido disculpas… trataré de hacer lo posible para ordenar mis ideas y dar señales de vida por acá. Ténganme paciencia, por favor.
Pero sobre todo… deséenme suerte. Agradeceré mucho saber que cuento, a la distancia, con ustedes.